En la madrugada de este martes, el fraccionamiento Gran Santa Fe en Mérida despertó con una escena trágica.
Todo parecía una noche más tranquila hasta que, sobre la calle 72, un automóvil de lujo avanzaba de sur a norte. En algún punto del trayecto, algo falló: el conductor, presuntamente vencido por el cansancio, se quedó dormido al volante. En segundos, el control se perdió por completo.
El vehículo se desvió, subió al camellón y comenzó una secuencia brutal: primero impactó contra un árbol y luego contra un poste de alumbrado público. La fuerza del choque fue tal que el auto terminó prácticamente partido en dos, con sus partes dispersas a varios metros.
Dentro del vehículo, la tragedia fue inmediata. El conductor quedó prensado entre los restos y perdió la vida en el lugar. Un joven que lo acompañaba sobrevivió, con lesiones leves, y fue atendido por paramédicos.
Minutos después, la zona se llenó de luces de patrullas y equipos de emergencia. Autoridades acordonaron el área durante horas mientras realizaban las diligencias correspondientes, dejando tras de sí una escena que rompía con la calma habitual del fraccionamiento.
Una historia breve, pero contundente: un instante basta para cambiarlo todo en el camino.

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